Los Poetas...

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Entre Paul Celan y Ingeborg Bachmann

31 de octubre de 2011

Una admiración un deseo constante, un verse en el otro y justificarse la carne, eso fueron, una relación que duró para siempre a pesar de construirse y ambos autodestruirse... en una conferencia de prensa Bachmann habla de su amado... "esas oscuras palabras fúlgidas, que eran un viaje hasta el fin de la noche. Y ese Yo, en sus poesías, renuncia a un proyecto poderoso, a una autoridad prepotente, que obtiene una autoridad al no pedir nada para sí… de repente, por la estrecha limitación, le es posible decir algo, muy directo, sin claves. Le es posible porque dice de sí que va al lenguaje herido de realidad y buscando la realidad con su existencia".


No obstante ella se refiere a todo lo demás bajo el amparo de uno de sus poemas "Estrechamiento"

Una
estrella
cierto que aún tiene luz.
Nada,
nada se ha perdido.

El se suicidó tirandose al Sena... ella, ella... en su último cigarrillo, pensando tal vez en su agonía interna, en él o en la vida... la venció el sueño o la muerte, jamás lo sabremos en realidad, jamás se aclaró su muerte en definitiva...

Paul Celan - Fuga de la Muerte

30 de octubre de 2011

Cuando hablamos de Paul Celan podríamos pensar en muchas cosas... podríamos pensar en un escritor, un poeta... también en un traductor de excelencia, políglota... podríamos pensar en un hombre realmente apasionado e influenciado por el amor de una mujer... un hombre... interesante, débil e inteligente... un suicida.

Fuga de la Muerte...
Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
danza
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de
Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita

Paul Celan - No es ya...

No es ya
esa
gravedad, cayendo
a veces contigo
en la hora.
Es otra.
Es el peso que retiene el vacío
que iría
contigo.
Como tú, no tiene nombre. Tal vez
seáis lo mismo. Tal vez
un día también tú me nombres
así.